En ocasiones somos capaces de viajar muy lejos, sin llegar a conocer las maravillas que tenemos al lado de casa. ¿A que os ha pasado?. Pues esa sensación se nos quedó en el cuerpo cuando el pasado sábado nos acercamos a la sala Rock City, la cual, para celebrar su quinto aniversario, contaba con las actuaciones en directo de Mecagüento (tributo a Extremoduro), y de El Roce (tributo a Platero y Tú).
¿Cómo es posible que esto haya estado aquí todo este tiempo, y que no hayamos venido? Mientras nos lo preguntábamos una y otra vez, y teniendo la inmensa suerte de que Jaume Serna, técnico de sonido de la sala, nos hiciera de guía, íbamos entendiendo cuales son las razones que han hecho que Rock City sea el mayor referente de la zona en lo que a música rock se refiere, y que ha permitido que vengan grupos espectaculares como, por ejemplo, A.N.I.M.A.L. o Soulfly, entre otros.
Un ambiente extraordinario, un tamaño perfecto, y un gran equipo están detrás del éxito del local, y son los culpables de que, como cada fin de semana, aquello estuviera lleno de gente preparada para dejarse la voz al compás de estas dos bandas.
El formato de la velada resultó un acierto, y es que se dividió en cuatro cuartos, de forma que empezarían El Roce y seguirían Mecagüentó para, en un segundo acto, volver a repetir el orden de las actuaciones. De esta forma los fans de uno y otro grupo no tendrían que esperar demasiado para escuchar el sinfín de temazos que se tocaron allí esa noche de los dos grupos a los que se les rendía tributo.
Estábamos al final de la sala, al lado de la mesa de mezclas que Jaume controlaba con soltura, cuando empezaba a sonar “Alucinante”, y eso no impidió que pudiéramos disfrutar a la perfección de la música porque, como os decíamos, el tamaño de la sala hace que puedas divertirte sin parar, da igual donde estés. Siguieron otras como “Abecedario”, “Tras la Barra” , con dedicatoria a los camareros incluida o “Una Chica Mala”, con la que terminarían esta primera parte de la actuación.
Y llego el turno de Mecagüentó. Y, porque conocemos a la perfección a Roberto Iniesta y los suyos, porque la puesta en escena de los de Almansa fue increible, y nos ganaron desde los primeros acordes de “Jesucristo”, con la que empezaron su concierto. Tras escuchar, entre otras, “Deltoya” o “Bribriblibli”, acabarían la primera parte con “La Vereda”.
Un tiempo muerto para coger carrerilla, y otra vez al lío con los himnos de Platero, de los que no se dejaron ni uno. “Hay Poco Rock N Roll” marcaría el momento del relevo para que volvieran los temas de los extremeños y, ahí ya no pudimos aguantar más. Nos metimos de cabeza en el pogo que se había organizado en las primeras filas, y en el que nos dejamos las cuerdas vocales (y alguna costilla) mientras berreabamos “La Hoguera”, “So Payaso” o “Salir”.
Para poner el broche final, ambas formaciones se unieron para tocar “Si Tú Te vas” y ”Ama”.
Y así terminamos la noche. Y digo terminamos porque la fiesta seguía dentro para los que aun tuvieran fuerzas, que a nosotros se nos habían acabado entre gritos y saltos y risas.
En resumen. Unos conciertos increíbles en una sala a la que todo aquel al que le guste la música rock en vivo no puede dejar de ir. Nosotros, desde luego, volveremos, y muchas veces…



